¿Qué es ese ítem de «fondo de reserva» que aparece todos los meses en la boleta de gastos comunes? Es una de las dudas más frecuentes en las comunidades y también una fuente habitual de conflictos entre copropietarios y administración. Acá te explicamos qué es, cómo se calcula, para qué se puede usar y quién lo administra.
Es un fondo común de ahorro obligatorio de la comunidad, separado de los gastos comunes del mes a mes. La Ley de Copropiedad Inmobiliaria (Ley 21.442) exige que todo condominio lo mantenga, para contar con recursos ante reparaciones mayores e imprevistos sin tener que pedir cuotas extraordinarias de emergencia.
En la práctica, se ve como un recargo adicional en la boleta mensual de cada departamento o casa.
Un error frecuente es creer que sirve para cualquier gasto. Está pensado para:
No debería usarse para cubrir los gastos corrientes del mes ni para tapar la morosidad.
Los recursos deben mantenerse en una cuenta bancaria exclusiva del condominio (cuenta corriente o de ahorro) o invertirse en instrumentos financieros, previo acuerdo del comité de administración. El administrador lo gestiona, pero debe mantenerlo identificado y separado de las demás cuentas, e informar su saldo en cada rendición de cuentas.
Si quieres entender mejor el resto de tu boleta, revisa cómo se fijan y explican los gastos comunes.
Sí. La ley exige que todo condominio mantenga un fondo común de reserva.
No. Está pensado para reparaciones de bienes comunes, certificaciones, instalaciones y gastos urgentes o imprevistos, no para los gastos corrientes del mes.
Los aportes quedan en beneficio de la comunidad; no se devuelven al copropietario que vende.
La asamblea de copropietarios fija el porcentaje de recargo, que debe quedar establecido en el reglamento de copropiedad.
Una buena administración marca la diferencia en estos temas. Si en tu comunidad no está pasando, puedes encontrar un administrador de condominios o cotizar administración gratis.